jueves, 11 de diciembre de 2008

Por aquella época...


Por aquella época todo estaba roto.
Los labios
las manos
los parpadeos
incluso las ideas que amanecían quietas.

Por aquella época
sólo sonaban estertores
entre los tropeles de palabras sin sentido
entre los silencios desverbalizados a punta de pistola.

Retazos

De aquella época sólo queda eso,
jirones de aire húmedo
guiños azules
y algún papel arrugado.

Los dedos temblorosos y alquitranados
la lengua seca y negra
como una sombra sin silueta
como un calendario sin días que tachar.

Por aquella época existías sin nombre
un momento no vivido
que casi parecía un recuerdo olvidado.

Luego todo cambió
el bautizo de tu existencia en la mía
el brote incipiente
de toda una naturaleza muerta.

Fuiste un somos que no quería,
que no parecía ser.
Fuiste la precusora
de
esta
época
viva.

Una historicidad sin histericismos que es el ahora.
Y es en este ahora cuando puedo
amarte.