domingo, 27 de abril de 2014

CERRADO POR DERRIBO

Soy una gran decepción. Mi gran decepción.

jueves, 3 de abril de 2014

Tiempo al tiempo



Parece que a medida que pasa el tiempo, uno se acerca más a aquellos de los cuales se ha alejado. Involuntariamente. Ambos movimientos, digo. El tiempo. El tiempo, evidentemente, no hace nada. Sólo sigue su curso impasible. Impasible. Pero uno ya no puede quedarse impasible ni inerte. Te sientes enganchado a algo que ya no quieres pero de lo que has formado parte. Parte de lo que eres. De lo que en alguna manera sigues siendo. E intentas escurrirte de esa espiral viciosa que te hacer ser de otra manera porque te recuerda quien eres. No sé si es la ansiedad o los treinta que se asoman a la vuelta de la esquina. O ambas cosas y un poco más. El guantazo de tener algunas cosas claras, más bien. O al menos más claras que hace un rato. Desvestirse sin tanto miedo. Estar sola y tranquila. Retomar todo aquello anquilosado. Aquello en lo que realmente te reconoces. Porque es realmente jodido no reconocerse en nada de lo que rodea. Sentirse un completo extraño. No aguantar la mirada o preferir mirar hacia otra parte. Y es entonces cuando ves claro que es el momento. Ya no valen más excusas, ni ante uno mismo ni ante nadie. Lo siento si la decisión no es del agrado. Más lo sentiría no tomarla.