sábado, 22 de noviembre de 2014

Cum clavis


Elecciones, sí. Siempre tenemos elecciones. Toda la razón. Elecciones que son prioridades. No. Igual, a veces, es al revés. Tú has sido siempre mi prioridad, pero no siempre mi elección. Hoy te he elegido. Pero eso ahora parece que importa poco. Como que casualmente suene Bon Iver. Y seguramente esta noche tampoco duerma bien, aunque no sea por el mismo motivo. Demasiada intensidad del pensamiento de chocarse con otros. Cada vez más pequeña. Lo de perderse ya ni cuenta. Lo de encontrarse ya se pierde. Puede que tengas razón, puede que no sea Barcelona. Siempre es uno mismo. Pero esta ciudad aprieta y ahoga. Y no tengo metrónomo que se acompase. Una huida hacia delante, como ya cantan algunos. En realidad es volver hacia atrás. Deshacerse en los pasos, rectificar al revés. Volver a lo sencillo, a lo ancestral y primitivo. Donde el Sol marca al reloj y no al contrario. Donde todo recobra el sentido original. Una hermenéutica  de la vida. No, no me gusta la muchedumbre. Ni sonreír cuando no lo siento así. Aunque pueda ser mi alter-alter ego. La ficción siempre está ahí. La ficción que a veces es nuestra auténtica realidad. Pero solo a veces. Luego queda la fisura. La fisura del abismo real. Lo invisible que se hace visible. El autor que se apodera del personaje. Que le da nombre. Que le da su nombre. Bueno, supongo que son las pegas de vivir en la contradicción, en la absoluta ambivalencia. A momentos te quedas en punto muerto y la palanca no cede. No es equilibrio, no. Son tablas de fuerzas. Y ahora te echo de menos. O echo de menos esa quietud que antes odiaba. Esa calma que me ponía nerviosa. Si, siempre hacemos elecciones. 

viernes, 7 de noviembre de 2014

La noche




La escritura automática nos va a salvar
como un mantra continuo y disléxico
no vale corregirse
no sirve de nada rectificarse.
Sinsentido y con porqué
sólo (y aún mantengo ambos acentos)
con la luz cenital de la luna
en mi balcón
y un cigarrillo que se fuma
como si fuese droga de contrabando.
¡Qué extraña felicidad!
Sí, a veces es muy fácil
a veces
es
tan 
fácil.
Faltan voces calladas
que resuenan en ecos
en mi cabeza
en la belleza
de ellas mismas.
Noches que se inflaman
contagiadas de Stendhal
pero no en rojo y negro.
Noches...
¿dónde estás?
¿por qué no vienes conmigo?


miércoles, 5 de noviembre de 2014

Hace un frío que lucida
y vienen los placeres que son vicios
que son vicios porque di(s)lucidan
la lucidez
apaciguandola
haciéndola mansa y distendida
como un pequeño gorgoteo
del alma
o lo que sea eso.
Dosificar el cloroformo
el vicio
el placer
anestesiar la razón
dar otro pensamiento
otro tú
ser otro yo.
La voz al otro lado
lejoscerca
yo

todas nosotras
todos nuestros yoes.
Dejarte caer
en la quietud inquieta.
Mañana será otro día.
Ahora aún hace frío.