
Todo se revuelve. Nada está quieto. Lo que pensabas que te aferraba apenas te estaba sujetando levemente. Sólo soy como un animal. Sólo me dejo llevar, para el bien o para el mal. Lo que ayer me retorcía las vísceras ahora me parece simple y llano. Una sonrisa puede romper mil grietas abiertas. Una palabra, silenciar lo insondable. O quizás sean las cañas en complicidad ante tanta soledad. Ante tantas soledades compartidas. Al fin y al cabo, es lo que somos de alguna manera u otra. Buscando la solución en la respuesta estando en la pregunta. Bah, tantas pamplinas en la cabeza, y la cabeza escondida bajo el brazo. Y el brazo quieto porque la cabeza manda. Debo dejar más veces la cabeza en casa y salir sin cuerpo. Salir sin nada. Sólo ser por un rato, el rato de patio, de juego. Dónde las reglas se inventan por sinergia, y los corazones sólo se rompen de broma. Y aunque luego sea de verdad. Siempre podemos volver a casa, donde estamos a salvo. Donde nadie nos come, donde somos azúcar. Y volver a empezar, como si nada hubiese pasado, pero con todo ello detrás. Porque lo que hay detrás acaba arrasando el juego, y entonces ya pierde la gracia. Tantos cadáveres en vida, como sombras de uno mismo, reflejadas. Tarjeta roja. Expulsado. Sí tú. Y tú también. Ahora sólo juegan los vivos, los fantasmas ya tuvieron su partida. Al final de eso se trata, al final se trata de eso. De ser(nos), de ser(te).


2 alucinaciones:
"Salir sin nada. Sólo ser por un rato, el rato de patio, de juego."
ahí podríamos ser amigos
si te morís antes que yo mandame un mail a elefantito777@hotmail.com y contame, y con un adjunto en mp3 mejor, de lo que se escucha en el otro lado.
besos al por mayor.
Muy bien descrito, cuídate
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