El retumbar, el zumbido incesante. No, todo está callado. Todo eso soy yo, es mi cabeza que no tiene lugar de arraigo. La noche se escapa. Y ésta no tengo ganas de que lo haga. Como algo a lo que agarrarse, como algo a lo que ser(se) por un momento. Pero es inevitable, sólo se aferra en mi entre armonías que quedan atrapadas, y a la vez, se diluyen en el tiempo. Cuanta palabrería ñoña e inútil. Ahora es lo que tengo a la mano y no en el sentido heideggeriano. Ahora, que fue un antes y será un nada. O no. Cómo reventarlo todo. Un Big Bang introspectivo y autoinmolante. AHORA
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Destruirlo todo para que vuelva a empezar de nuevo.
ResponderEliminarEl renacer existe, Lechatte. Ánimo.
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