jueves, 1 de octubre de 2009

Antesala


Ya se oye el rechinar
del gigante de los huesos de óxido.
A paso lento y pesado
acompasado y pausado.

No le temo, no
Pero es una espera sin atmósfera
como hecha de nudos
y de rieles retorcidos.

Ya se oye el crujido seco
de aquello que ya no es
pero que fue en algún momento.

Y las horas se han desplazado de sitio
Y los días se descuelgan del almanaque.

Las baldosas tiemblan
Los cristales estallan hacia si mismos.

Con el estómago dado vuelta
y lleno de ácido.
Pero ni el ácido puede desvanecer
todo lo inefable.

En la antesala de espera
Espera de lucha
o de rendición.


Foto prestada de: http://www.flickr.com/photos/jaquemate/369368298/



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