viernes, 7 de noviembre de 2014

La noche




La escritura automática nos va a salvar
como un mantra continuo y disléxico
no vale corregirse
no sirve de nada rectificarse.
Sinsentido y con porqué
sólo (y aún mantengo ambos acentos)
con la luz cenital de la luna
en mi balcón
y un cigarrillo que se fuma
como si fuese droga de contrabando.
¡Qué extraña felicidad!
Sí, a veces es muy fácil
a veces
es
tan 
fácil.
Faltan voces calladas
que resuenan en ecos
en mi cabeza
en la belleza
de ellas mismas.
Noches que se inflaman
contagiadas de Stendhal
pero no en rojo y negro.
Noches...
¿dónde estás?
¿por qué no vienes conmigo?


2 comentarios:

  1. Desde luego... no vale de nada corregirse.

    Y tampoco eliminar los acentos (dia)críticos.

    Conciso y justo al quid.

    Abrazos

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