viernes, 22 de enero de 2016

2016


El año pasado fue el año del trabajo, de acabar cosas que se postergaban como lastres que no querían desatarse. Fue el año de no pensar demasiado, de actuar por inercias ya iniciadas. De labrar, de roer, de casi extinguirse. El año pasado fue un año muy duro - en todos lo sentidos - pero ya ha pasado. Este año es el de recogida, el de asentarse, el de decir que no a muchas cosas por las que se han pasado y sí a las que han de pasar. Crear un hogar, renovar buenos hábitos, iniciar nuevos proyectos. Es el año de reconocerse y también de recompensarse. Es el año de la música. No todo puede ser a cada vez. 

2 comentarios:

  1. Ya no sé si voy con un año de retraso o es que estoy juntando dos en uno, pero me van a hacer falta más de un soplo de aire fresco. Aún así, creo que es una buena combinación ;)

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