Uno de esos días en los que apenas has dormido, por la maldita férula "que te iba a ayudar dormir mejor", por las pesadillas, por el pijama que ya da calor. Mucho excel-curro, la regla y pocas ganas de nada. Llevo un rato debatiendo qué poner de música y más, cuando esta mañana, un zumbido inesperado arrasó mi oído izquierdo y ahora solo oigo por él entre un ruido blanco y un pitido indescriptible. Me quedo con el último de Radiohead. Todas las recomendaciones de hoy, no me sirven. Fui a ensayar un poco desalentada, todos los bolos han caído y a veces me siento que podría dar más. Pero llegas y todo cambia. La enegía de ellos, las ganas de hacer cosas. Y los disfraces, claro. Y que creen en ti, y te dan más cancha, y más curro. Y luego el encuentro con A. que siempre ensacha. Pero esta vez con otras personas que enseñan y cuentan sus vivencias, vivencias que te hacen creer en lo imposible posible. Y te sientes infinitamente pequeña e inepta pero eso te engrandece al escucharles. De eso se trata. Pero yo la mayoría del tiempo me pierdo en mi misma y me quedo sin todo eso. Porque también me falta volver a saber a escuchar. Tanto tiempo callada, que cuando recuperé la voz, a veces, parece que perdí el oído (y no es este zumbido actual infernal). La capacidad de escucha. Me queman las palabras en la lengua y la mente va tan rápido. Casi pienso cómo van a acabar sus frases. Pero eso no es real. Debo recordarlo siempre. Una muy buena amiga me escribe sobre el tema del nuevo proyecto de "ley trans". Eso me da para varios posts, pero acotando, a mi me pertoca también. Primero porque me dejaría por fin quitar la "f" del DNI pero, por otra, me reabre mi debate interno de si realmente me siento como me siento o me he reeducado porque así todo era más fácil. Ahora no voy a conseguir aclarar eso pero seguro que esta nueva posibilidad, abre un nuevo hiato. Por lo demás sigo buscando el piso imposible. Cada vez es más inmediato el cambio, pero también más imposible el mismo: precios impagables, lugares inefables y tiempos de espera inmediatos. Sé que llegará, mi espacio propio tan necesario. También una voz me dice que igual ahora no es el momento, que gaste ese dinero en formaciones u otras cosas, pero otra voz más fuerte me dice que sin ese espacio no hay lugar para nada más. También queda una tercera voz, casi huérfana, que susurra: ¿no es el momento de compartir con otra persona, en algún momento futuro cercano? Queda ahí. Ahí queda. Todos los fans se quejan del último de Radiohead pero contra más lo escucho más encuentro maravillas, no será el mejor, pero tiene su qué. solo espero que mi oído izquierdo no se quede así, con el ruido blanco, con el sonido del mar. Voy haciendo pausas. El sonido del mar sigue en mi oído izquierdo, sé que debo dormir, pero cuando estoy así, no quiero dormir más. Es otro relato. El trago que calma, la calma que dice. Luego tampoco digo tanto, pero me acalla un rato. Sigue A moon shaped moon. Brillante. Me quedo aquí sentada, pensando en todo lo que quiero decir, igual no era tan importante. Pienso en que solo quiero un lugar tranquilo donde descansar siendo yo. Es fácil decirlo. Luego todo son impedimentos. Pero llegará. Y pienso ahora, así otra vez de nuevo, en toda la gente que me ha hecho daño este año. Esta canción que suena me lleva eso, como a sacarlo y recolocarlo, pero a veces no hay lugares. Contigo 8, no hay manera, me duele igual.Y sé que no hice nada mal. Quiero cerrar página, HOY cierro página contigo. Se acabó. Lo siento. Así gira todo. Mira, me ha venido una idea, lo dejo para grabarlo.
viernes, 5 de febrero de 2021
Días malos, días buenos
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario