martes, 16 de febrero de 2021

La señales llevan al lugar


 

Seguimos con Desirem, que no he podido escucharlo mucho con tanto ajetreo. Y ahora me viene como bálsamo de paz. Hoy estoy de buena nueva. Parece que voy a tener mi hogar por primera vez, en breve. Tras más de tres meses de angustia y una última semana dura. Como que cuando quieres tirar la toalla y te sale la energética rabia de que eso no puede ser así. Entonces pasa. Mi bruja hermana ya lo predijo. Este piso era para mi. Y eso parece que será. Como un renacer. El piso propio de la Woolf. Con luz y una terraza para que crezca la vida. Lo primero que pensé fue en nuestros desayunos y también en invitaros con plantas compartidas y unas cervezas al atardecer. Devolver todas los agradecimientos, también. Desde el momento que lo vi, hubo ya una indicación. Luego el barrio, y la cercanía de amigos. Que estuviese entre dos calles concretas, ya me pareció un cartel con luces de neon. Quitar toda esta pena, todo este encierro, toda esta sombra. Y mucha, mucha, mucha música por venir (aunque no sé donde meteré tanto instrumento). He temblado y llorado durante toda la tarde, solo quiero gritar fuerte. Ya irá. ya vendrá. Rusó y cia. siguen amansando. Creo que todo esto va a recolocar muchas cosas, también cerrar heridas/amigues de este último año. Nuevo ciclo. Otro de mis yoes por florecer. Como los almendros de esta nueva primavera.

No hay comentarios:

Publicar un comentario