Seguimos con Desirem, que no he podido escucharlo mucho con tanto ajetreo. Y ahora me viene como bálsamo de paz. Hoy estoy de buena nueva. Parece que voy a tener mi hogar por primera vez, en breve. Tras más de tres meses de angustia y una última semana dura. Como que cuando quieres tirar la toalla y te sale la energética rabia de que eso no puede ser así. Entonces pasa. Mi bruja hermana ya lo predijo. Este piso era para mi. Y eso parece que será. Como un renacer. El piso propio de la Woolf. Con luz y una terraza para que crezca la vida. Lo primero que pensé fue en nuestros desayunos y también en invitaros con plantas compartidas y unas cervezas al atardecer. Devolver todas los agradecimientos, también. Desde el momento que lo vi, hubo ya una indicación. Luego el barrio, y la cercanía de amigos. Que estuviese entre dos calles concretas, ya me pareció un cartel con luces de neon. Quitar toda esta pena, todo este encierro, toda esta sombra. Y mucha, mucha, mucha música por venir (aunque no sé donde meteré tanto instrumento). He temblado y llorado durante toda la tarde, solo quiero gritar fuerte. Ya irá. ya vendrá. Rusó y cia. siguen amansando. Creo que todo esto va a recolocar muchas cosas, también cerrar heridas/amigues de este último año. Nuevo ciclo. Otro de mis yoes por florecer. Como los almendros de esta nueva primavera.
martes, 16 de febrero de 2021
La señales llevan al lugar
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


No hay comentarios:
Publicar un comentario