sábado, 9 de agosto de 2008

Duermevelas y desvelos


Me dormía. Me dormía de agotamiento y de vino. Me dormía de agotamiento y de vino pero me desvelé por ella. Ahora ella duerme y yo no puedo hacerlo. Por eso he puesto Radiohead bien fuerte y escribo. Por eso yo escribo ahora y ella duerme. Pienso en tantas cosas mientras ella sueña, mientras la única memoria que perdura - la música- suena inexorable. Los mismos recuerdos se evocan por propia inercia, como los círculos concéntricos que se contraen por sí solos. Se contraen y nos absorben en su vaivén acuático. Como peces que se muerden la cola. La cola, la cabeza, las aletas, las escamas y la espina dorsal. Pero sin lamentos. No. Sin lamentos, sin sangrar. Cuando todo se inunda de líquido amniótico quedamos sedados, con el hipnótico y placentero latido materno. Toc-toc, toc-toc, toc-toc... y es casi como morir. Y es como casi estar naciendo.



1 comentario:

  1. ey kimerosa, no sabía que tuvieras un blog. me he reído mucho con el título.¿cómo va todo o alguna cosa?¿has huído del país ya?

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