sábado, 30 de enero de 2021

Lo último que debes hacer


El otro día tuve un mal sueño (que ahora no voy a contar). Al levantarme pensé que sería lo que imperiosamente haría si me dijesen que me quedan x meses de vida. La respuesta fue immediata, sin duda alguna, grabar mis temas con la gente que quiero, con mis amigos músicos y colaborar en todo lo que, humildemente, pudiese. Al levantarme pensé si era neceraria esa tesitura. ¿Por qué no ahora? Siempre postergando lo más importante y no estoy en plan iluminati. Ahora Pat Metheny me brilla. ¿Por qué hacemos siempre eso? Igual ya es la promesa de este año, parece todo algo alienado. Al menos, la promesa es conmigo misma. El absurdo que subsume, pero debe haber otro modo. Como un dolor que se rompe, como un no puedo más. Wolf Alice, qué cosas. También es eso. Necesito un cambio todo el rato, porque todo me cansa. Todo me aburre, todo soy yo. Pero sólo yo puedo cambiarlo. Quiero el oro y quiero el roto. No todo es compatible, en algún punto nos engañaron. Pero seguimos. Tenemos hielo y fe. O fuego y agujero. O espacio y piedra. O todo lo demás. O nada. Busco. Y espero. Que es lo peor. Pero esta This is the Kit que alivia. Pero quiero una voz humana despierta para que diga algo. Y sé qué tengo un problema que el problema soy yo. Pero no hay vuelta atrás, es como un gusano que se come así mismo. Y todos caermos en el pozo. Un trago que es como el amargo de vida, como el comer el pasado que no quieres sin pensar, como todo aquello que no has querido vivir. Igual estoy genial pero no estoy bien. No esto bien porque me falta todo eso. Todo eso que soy yo. Todo eso que es música. Y también silencio. Es plata. No es. Nadie me contesta. No es.

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