
Mis pupilas aún permanecen dilatadas. Ese mejunje oftalmoscópico que agranda la profundidad de mis ojos hasta hacerlos insondables. Pero se puede llegar más lejos. También podría ser mentira y simplemente venir de una rave o que mi corazón se asome ente mis ojos. Decide tú, hoy no lo veo muy claro. Ver no sé, pero sentirlo, todo. Dicen que todo lo que sentimos se refleja en esa pequeña circunferencia.

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