
Retomar la adolescencia. Sin ciclotimias ni oscuridades, sólo con la capacidad de sorprenderse y de vivirlo todo como nuevo, como por estrenar. Sentir el rictus sonriente en las pequeñas acciones, como un tic perenne y delicioso. Buscarte en todas las señales de humo ancestrales. Quizás por ésto recuerdo la primera vez que te vi, sin conocernos. La torpeza incipiente, entrañable y recuperada.
Ahora podría comerme el mundo a pedazos. Con las manos, sin importar mancharme la camisa o la comisura de los labios. Los labios que tiemblan de pensarte, tan tímidos y contenidos, tan llenos de todo lo que la sed achaca. Que el tiempo se realentice hasta parecer que se detiene. Hoy no me importa hacer rebrotar cursilerías.
Mis pupilas refractivas parpadean con tu imagen.
Ahora podría comerme el mundo a pedazos. Con las manos, sin importar mancharme la camisa o la comisura de los labios. Los labios que tiemblan de pensarte, tan tímidos y contenidos, tan llenos de todo lo que la sed achaca. Que el tiempo se realentice hasta parecer que se detiene. Hoy no me importa hacer rebrotar cursilerías.
Mis pupilas refractivas parpadean con tu imagen.
Sonaba: Gentle music men - Universe

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